Albalate de las Nogueras y la ley de Murphy

Tres días y pico de paz y tranquilidad han puesto el acento a una escapada a Albalate de las Nogueras, que ya ha tocado a su fin. Este pequeño pueblo de no más de 200 habitantes, es para mi un destino familiar, pues debido a que unos buenos amigos tienen casa allí, lo visito con cierta frecuencia. En esta ocasión la lluvia ha hecho acto de presencia casi todos los días y hemos aprovechado para buscar unos cuantos robellones que echarnos a la barriga. Lo llamativo para mi, ha sido encontrar otros tipos de hongos y setas que nunca había visto con semejante intensidad en sus colores.

Todos los días llevaba la mochila con el equipo fotográfico a cuestas por lo que se presentara y al margen de las setas, apenas necesité la cámara pues llovía con frecuencia. El sábado olvidé la mochila en el coche de otro amigo que no me pudo devolver hasta el día siguiente y como si me estuviera observado el Sr. Murphy, al caer la tarde del domingo se lió una en el cielo de ensueño. Nubes de múltiples colores adornaban un cielo azul intenso que después de la lluvia se presentaba extraordinariamente nítido y limpio. Justo media hora antes de ponerse el sol, todo se impregnó de una luz cálida que acarició los campos de cultivo adyacentes, otorgándoles un aire mágico…¿y donde estaba mi cámara?…el Sr. Murphy se encargó de que no estuviera disponible y yo me tiré de los pelos, pues cargas todo el día la mochila a cuestas para casi nada y después pagas el despiste del olvidó de esta manera tan despiadada.

En vano esperé al día siguiente a ver si se repetía la situación y mis expectativas fueron aplastadas sin compasión. Apenas un leve reflejo de lo que fue la «tarde perdida» del día anterior, me sirvió para hacer un par de fotos flojas y en escasos 4 minutos que las nubes me concedieron de tregua. Siempre me quedará el consuelo de los agradables paseos y de lo ricos que estaban los robellones que nos hicimos junto con la paella, a la plancha, con pisto, etc. 🙂

Share

stay

No es la primera vez que escribo una entrada sobre un concierto y no creo que sea la última. En esta ocasión le toca el turno al grupo «stay«. Una vez más, mi amigo «Deme», que siempre está atento al panorama musical y a la buena música, me comentó la existencia de este grupo el mismo día de su actuación. Actuaban en la plaza mayor del San Vicente del Raspeig y un par de horas antes del concierto, entré en su web para ver que tal… y efectivamente la recomendación estaba una vez más, a la altura de mis exigencias.

Son cuatro chavales de Barcelona que hacen música «indie» y pop psicodélico, con claras influencias de los Beatles, los Stones, los Credence, Neil Young y otros grupos más contemporáneos. Algunas de sus canciones tiene un aire que recuerda a Oasis. También se nota el respeto y el buen rollo que tienen por el desaparecido Sunday Drivers, de hecho Jero Romero el vocalista de este desparecido grupo, colabora en una canción de su último disco «Passport to freedom».

Son un grupo muy maduro para la trayectoria que hasta la fecha han recorrido y lo que está claro, es que si tocan así ahora, no quiero ni pensar como tocarán dentro de unos años. Hoy en día hay un nivelazo en este tema realmente impresionante.

Como es habitual me llevé la cámara por si acaso y al final no me pude aguantar y empezó la fiesta. Con una luz miserable por los medios que allí se contaban, tuve que tirar de los 3200 ISO de mi eos 50D e incluso iba apuraillo, pero salí airoso de la situación. En el último bis les pedí permiso para subirme al escenario (hay que echarle un poco de cara 😉 ) y saqué algunas tomas con una perspectiva más cercana. Había momentos que cuando iba a disparar se me movía el pie del ritmo que ellos imponían y mi cabeza tenia que sincronizar los movimientos para que las fotos no salieran movidas…disfruté como un enano.

Os dejo unas fotografías de estos chicos que a mi parecer tienen un futuro arrollador.

Share

Detrás de la cámara

Hace tres años que empecé a correr y siempre que he acudido a una prueba de atletismo ha sido para participar, nunca como espectador. De hecho, nunca había podido ver la entrada en meta del ganador porque yo todavía estaba corriendo. Estar detrás de la cámara como ha sido hoy la ocasión ha sido totalmente distinto. Hoy era yo quien daba ánimos a los participantes y les hacía fotografías. Cuando estas detrás de la cámara sabiendo lo que ellos sienten, es toda una experiencia y todavía le das más valor. Este año corrí mi primera Maratón y aún recuerdo como la gente me animaba y se me caían las lágrimas por la emoción. Hoy al realizar estas fotografías, he sentido de alguna manera que devolvía el apoyo que yo he recibido en otras carreras y me he sentido realmente bien. Os dejo unas instantáneas del XVI Duatlón Cros Vila de Santa Pola 2010 de esta misma mañana.

Share

Guillem López

Hace justo una semana tuve que desplazarme a Barcelona por motivos de trabajo y aproveché esta rauda visita a la ciudad condal para ponerme en contacto con un Guilem López que no conocía personalmente. Había descubierto recientemente su web, intercambiado algún comentario en facebook y poca cosa más. Quizá algunos de los que me siguen en twitter o facebook sean conocedores de este asunto, pero el caso es que tenía pendiente escribir unas líneas de lo que fue ese encuentro que me pareció realmente interesante.

Guillem, aunque catalán de origen es casi un recién llegado, pues ha estado muchos años viviendo fuera de España y se nota enseguida su amplitud de miras. Viajar es uno de sus principales estímulos y derivado de los años que ha estado ausente, me comentaba lo diferente que encontraba España en estos tiempos que corren. Ingeniero de sonido de formación, se encuentra o reencuentra con la fotografía, después de su primera vuelta al mundo visitando el Sudeste Asiático, Nueva Zelanda y Centroamérica. Una vez inoculado el veneno de esta disciplina decide realizar durante un año un ambicioso periplo donde apaciguar su sed de imágenes. Nada más y nada menos que seguir los pasos de la Ruta de la Seda (viajando sólo por tierra) desde Venecia hasta China, incluyendo una incursión a Mongolia para hacer un reportaje sobre los nómadas del norte. Derivado de este magnifico viaje a través de 19 países, Guillem saca alrededor de 12.000 mil fotografías entre octubre de 2007 y octubre de 2008. Un año y medio después, todavía dedica tiempo a la selección y proceso de las fotografías realizadas. Aparte de la cosecha recogida durante este viaje, posee un interesante stock de fotografía publicitaria, comercial o de prensa que vende a distintas agencias como UPPA/Photoshot, Camera Press, Evostock, Age Fotostock y Alamy entre otras. Próximamente se marchará a Marruecos para realizar un reportaje sobre los Tuaregs, del que espero obtenga excelentes resultados.

Todo sus trabajos se pueden consultar en su web (funcionando bajo photoshelter), donde dando prioridad a la presentación y venta de las imágenes no se olvida de la integración con las redes sociales, hoy ya indispensables para estar al día e intercambiar información. En lo personal y teniendo en cuenta lo breve de mi encuentro con él, me pareció una persona cercana, agradable y con evidentes sinergias en muchas cosas de las que charlamos. Sólo queda ver su trabajo. Pasen y vean…

Share

Madre, te quiero.

Ayer fue el día mundial del Alzheimer y aunque mi madre (la que aparece en primer plano en la fotografía) no padece esta enfermedad, si tiene cierto deterioro cognitivo propio de muchas personas mayores. En su caso, este deterioro se manifiesta más en lo temporal y espacial. Parece ser que en ocasiones, la pérdida de estas facultades cognitivas puede ser la tarjeta de presentación de ese temible «Alzheimer». En cualquier caso, cuando voy a visitarla hay días que la veo bien y otros que no sabe ni donde está, ni cuantos hijos tiene, ni que día es, ni en que año vive. Incluso pregunta por seres queridos que hace mucho tiempo nos dejaron, como si todavía estuvieran entre nosotros. Es en esos momentos cuando brota en mi, un especial sentimiento de ternura hacia ella viendo su situación de dependencia y vulnerabilidad. Esta situación hace que cuando llego a casa después de verla, reflexiono sobre el viaje sin retorno que emprende todo ser vivo y que ella está a punto de acabar. Quizás esté más sensible de lo normal con este tema y ayer me acordé especialmente de ella. Lo cierto es, que lo que he querido hacer con esta entrada y con esta fotografía es decir claramente… Madre, te quiero.

Share

Alejandro

Alejandro, es uno de mis principales recursos fotográficos. El principal motivo es que es mi hijo y el segundo su belleza. Os dejo una pequeña selección de cinco fotografías que he podido hacer este fin de semana en Cabo de Gata. Creo que es la primera vez que ha colaborado, pues siempre he tenido que tirar de «robados» para sacarle alguna instantánea decente.

Share