Hace un mes escribí una entrada sobre la posibilidad de clausurar mi fotoblog. Al final decidí mantenerlo pero dándole otro enfoque y dejarlo más en segundo plano. Lo que era evidente, es que estaba atravesando un especie de evolución donde veía una serie de inconvenientes en el mantenimiento del fotoblog, que antes no veía o por lo menos no de la misma manera.
Pasado este tiempo algunos amigos han llevado a cabo una serie de cambios en sus fotoblogs, que en parte son motivados por causas coincidentes con la mía. Imagino que se trata de un camino por el que casi todos los que llevamos un tiempo manteniendo este tipo de plataformas, nos vemos obligados a pasar. Yo no me decidí a desactivar los comentarios hasta hoy, pero al dejar de darle esa importancia al tema, «fotoblog» y sus respectivos comentarios, dejé también de hacerlo en el de los demás. Me relajé.
De esta manera pude comprobar que si uno deja de hacer comentarios en blogs ajenos (incluso en blogs donde ya te conocen), difícilmente lo harán en el tuyo, por eso al final los he desactivado.
Un amigo que desactivó los suyos, ya hace unos días es Pere Chuliá y lo ha explicado tan acertadamente en su fotoblog, que no me queda más remedio que enlazar sus explicaciones para que podáis leerlo. Más claro…agua.





Continuando con este apartado de carácter mensual y para finalizar el año voy a recomendar el 
Hace tiempo que determinados fotoblogs o galerías me hacen reflexionar por tener una característica común, que no deja de sorprenderme. Esa característica común a la que aludo es el gran talento de sus autores pese a ser unos recién llegados al mundo de la fotografía. Es el caso de gente como